Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda

Dekton, un nuevo material

Partículas de diseño

Dekton - 02.06.2014

El producto resiste los impactos, los arañazos y la abrasión de manera que puede utilizarse en zonas de mucho tránsito. También ofrece resistencia al choque térmico frente al calor, al hielo y al deshielo.

La técnica no sólo imita los procesos de la naturaleza; a veces es capaz incluso de acelerarlos y mejorarlos. Tal es el caso de Dekton, un producto lanzado al mercado en 2013 por Cosentino tras un desarrollo de seis años y una gran inversión, que se deriva de la innovadora Tecnología de Sinterización de Partículas (TSP), una versión acelerada del cambio metamórfico que la piedra natural experimenta cuando se somete a temperaturas y presiones muy altas a lo largo de miles de años. El resultado es un material de altas prestaciones, ultracompacto y resistente, que admite ilimitadas configuraciones de diseño y que se comercializa en tableros de gran formato (3,20 x 1,44 metros), con espesores que oscilan entre los 8 y los 20 milímetros. Más que un producto estandarizado, Dekton es una plataforma de diseño abierta que permite, a partir de un cierto rango de encargos, seleccionar a la carta las propiedades y acabados del material gracias a una compleja hibridación de tecnologías —la del vidrio, la de los aglomerados pétreos y la de los productos porcelánicos— que aprovecha las ventajas de cada una de ellas para conferir al producto unas buenas prestaciones mecánicas, muy baja porosidad y bajos coeficientes de dilatación, así como resistencia a agentes químicos, a la abrasión, al choque térmico y a la luz ultravioleta.

Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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 Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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El proceso de fabricación es el que aporta a Dekton sus extraordinarias propiedades. Su mayor particularidad es que implica un nuevo modo de concebir la producción, en el que las cuestiones de diseño están consideradas desde las fases más tempranas del proceso de manera que se abren posibilidades ilimitadas para los arquitectos. El proceso comienza con la recepción de materias primas, que se almacenan por separado para evitar la contaminación, y que se someten a un exhaustivo control de calidad. Una vez preparadas, las materias primas se purifican antes de conducirse a la fase de molienda en húmedo, durante el cual se mezclan en una determinada proporción y se molturan hasta alcanzar el tamaño buscado de partícula.
Es aquí donde propiamente comienza el diseño del producto final, pues el tamaño de gránulo condiciona tanto la velocidad de la reacción química que da lugar a Dekton como sus propiedades finales.

El Dekton se obtiene gracias a una prensa de 25.000 toneladas, la mayor del mundo, que convierte el material base en una superficie ultracompacta que garantiza unas prestaciones extremas.

Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando AldaFábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
©Fernando Alda©Fernando Alda

Molturadas ya las materias primas, el proceso de diseño de las partículas continúa con la fase de coloración —en la que se utilizan sólo pigmentos inorgánicos— y con la de atomización, una de las partes más importantes de la fabricación, por la cual la fórmula de Dekton ya coloreada se seca hasta conseguir la forma y el tamaño de gránulo deseados. Una vez depositado en silos independientes, el polvo obtenido gracias a la atomización se hace pasar por los sistemas de decoración, en los que los gránulos o partículas de material se van colocando cuidadosamente en diferentes lugares de una cinta transportadora, dando lugar a una tabla continua y decorada con efectos que pueden afectar tanto a la superficie como al espesor de dicha tabla. Gracias a los 16 sistemas de decoración disponibles, tras la primera fase del proceso de producción está definido ya el acabado final del producto, siempre con una gran versatilidad de diseño.

Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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El Grupo Cosentino explota la mayor planta de producción de cuarzo en España y de granito natural en Brasil. Además, la compañía distribuye sus productos en más de ochenta países.

Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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La fabricación de Dekton prosigue con el conformado del material. La tabla continua y decorada se corta en los diferentes fragmentos que, al final del proceso, conducirán al formato comercial del tablero. El conformado consiste en ultracompactar las tablas a una presión muy elevada mediante una prensa susceptible de aplicar 25.000 toneladas, una máquina única en el mundo tanto por su capacidad de compactación como por sus dimensiones. Esto permite eliminar al máximo los vacíos entre los gránulos coloreados, de manera que puedan agilizarse las reacciones químicas posteriores. El proceso termina con un tratamiento a altas temperaturas mediante el cual los distintos gránulos coloreados se transforman químicamente a través de rutas de síntesis muy controladas que confieren a la tabla sus propiedades físicas, químicas y estéticas finales. En su modo de aplicar a los materiales base presiones y temperaturas, el proceso de sinterización empleado en Dekton imita los procesos de formación de las rocas metamórficas, pero reduciendo los periodos de ‘fabricación’ desde miles de años a tan sólo unas horas, para configurar un material muy resistente, compacto y que mantiene sus propiedades —en particular, el color— prácticamente inalteradas incluso en ambientes agresivos. De ahí las innumerables aplicaciones arquitectónicas de Dekton, que resulta apropiado como revestimiento decorativo no sólo en pavimentos y escaleras, sino también como aplacado en interiores y fachadas ventiladas. Con todo, la principal virtud de Dekton es su carácter abierto, su condición de plataforma tecnológica susceptible de responder a demandas de diseño muy variadas, y de permitir el desarrollo en un futuro cercano de materiales con propiedades y acabados tan inéditos como sorprendentes.

Fábrica de Dekton en Almería. Cosentino. ©Fernando Alda
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