© Roland Halbe

Palma de Mallorca, España

Palacio de Congresos

Francisco Mangado

Arquitectura - 01.11.2018

Con casi 500 metros de longitud, el edificio diseñado por Francisco Mangado sigue las trazas históricas del frente marítimo, y configura un nuevo límite urbano, convirtiéndose en un hito para el perfil de la ciudad.

Con el objetivo de ampliar la oferta turística de la capital balear, en el año 2005 se celebró un concurso para el diseño de un nuevo Palacio de Congresos y un hotel en el frente marítimo de Palma. Fruto de esa convocatoria, el proyecto comenzó a construirse en 2008 y, a pesar de la paralización temporal de las obras —entre 2010 y 2012— como consecuencia de la crisis económica, el edificio pudo ser finalmente inaugurado en 2017. La propuesta entendía que trabajar en un solar rico y sugerente desde su dificultad de geometría y dimensión suponía elaborar una nueva ‘traza’ urbana de la ciudad. Estrecha y extremadamente alargada, la parcela refiere más a una idea de límite urbano de grandes dimensiones, capaz de albergar un edificio significativo con un programa complejo y diverso.
El proyecto mira al mar, y esta mirada se materializa en una fachada gruesa, de cinco metros de anchura, construida recurriendo a técnicas de ingeniería naval que, además de evitar el soleamiento directo desde el sur, alberga las escaleras y comunicaciones que unen los diferentes espacios y programas. Así, esta fachada al sur es como una muralla con recorrido, densa pero también abierta y que, en su espesor, a través de espacios ambiguos que no acaban de ser interior o exterior, se confunde con el paseo mismo. Su alter ego lo constituye la fachada norte, cuyo espesor se conforma a partir de los contenidos más ‘sirvientes’ del edificio. De esta manera se establece un doble esquema en peine —público al sur, privado al norte—, eficaz en términos funcionales.

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