© Kazunori Fujimoto

Ashiya, Japan

Concrete House

Kazunori Fujimoto

Arquitectura - 11.11.2019

Un cubo de hormigón, austero y preciso, como hogar de una familia japonesa a los pies del monte Rokko (Japón).

La ubicación del solar determina el diseño de esta vivienda a los pies del monte Rokko y bordeada por una carretera, con bajo presupuesto y diseñada por el arquitecto Kazunori Fujimoto. El resultado es una casa pequeña de composición geométrica, en constante relación con el exterior.
 

Dos volúmenes cúbicos definen el espacio de la casa. El primero y principal, de doble altura y con retranqueos habitables. El segundo, de dos plantas y atravesado por dos muros en cruz que dividen la estancia. El vínculo: una escalera de caracol protagonista en el encuentro entre los volúmenes conectando los tres espacios.
 

Manteniendo la pureza espacial, los arquitectos consideran cuidadosamente la disposición y las dimensiones de cada elemento arquitectónico para liderar la relación ambigua entre los espacios interiores y exteriores, y también entre la familia.

© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto

   Las paredes exteriores de la sala de estar están decoradas con lo que en japonés se llama "estilo molino de viento". Los muros y los huecos tienen simetría de rotación desde el centro de la habitación. La conexión visual con la naturaleza se establece de forma directa en todo momento. La abertura se colocó a cierta altura para bloquear la vista de los vecinos y garantizar la privacidad. Además, el conjunto de ventanas contribuye a mantener la continuidad espacial en toda la periferia del recinto. En la segunda planta, se colocó una abertura en el centro de la pared exterior para que las dos áreas compartan una ventana. El ancho entre esta ventana y la pared transversal se redujo a 550 mm para crear espacios adoptadas a la escala de los niños.

© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto
© Kazunori Fujimoto

   La escalera de caracol única (el centro de la escalera es una línea recta) es útil para hacer un área mínima entre las escaleras y el espacio de transición. Al ser mínimo el espesor de la losa, el espacio bajo las escaleras puede ser utilizado como tránsito. La superficie curvada de hormigón proporciona suavidad al espacio rígido. Esta forma geométrica escultórica va más allá de la función y se convierte en el Yorishiro (objeto en el que se dibuja un espíritu), que simboliza la unidad de la familia.

© Kazunori Fujimoto